Para escuchar pueden entrar al siguiente link.
https://soundcloud.com/sandra-eichler/ni-de-aqui-ni-de-alla
https://soundcloud.com/sandra-eichler/ni-de-aqui-ni-de-alla/s-W0bR0
Ni de aquí ni de allá. Hoy me siento así. Estamos en esa época del año que trae tantos sentimientos encontrados. Por lo general para los más pequeños, es una época maravillosa, llena de ilusiones, esperanzas y sorpresas. En los países latinos es frecuente que crean en el niño Dios, en los países anglos se cree más en St Nicholas, Papá Noel. Los más grandes, ya se han enterado que los regalos son obsequiados por sus padres. Como sea, existe una emoción colectiva que se refleja en cada rincón de la ciudad. Las noches están iluminadas por los adornos de la época, las tradiciones de cada país se comienzan a sentir con mucha más fuerza, las comidas típicas invaden nuestros olfatos y gusto, que a su vez nos obligan a recordar el tiempo pasado y las tradiciones de cada quien. La música nos reafirma a cada rato la importancia de la fecha y nos hace tararear canciones, inclusive de diferentes países e idiomas, ya que como las notas en el pentagrama, la Navidad también es universal. Los adolescentes se divierten con sus amigos, primos y compañeros. Los mayores están muy ocupados con los preparativos, las compras y por qué no decirlo, el costo y para los viejos es una época repleta de anhelos y recuerdos que recuperan cada año en la misma fecha. Repiten una y otra vez los cuentos que ya conocemos de memoria y que sin embargo, festejamos como si fuese la primera vez que los escucháramos.
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Ni de aquí ni de allá. Hoy me siento así. Estamos en esa época del año que trae tantos sentimientos encontrados. Por lo general para los más pequeños, es una época maravillosa, llena de ilusiones, esperanzas y sorpresas. En los países latinos es frecuente que crean en el niño Dios, en los países anglos se cree más en St Nicholas, Papá Noel. Los más grandes, ya se han enterado que los regalos son obsequiados por sus padres. Como sea, existe una emoción colectiva que se refleja en cada rincón de la ciudad. Las noches están iluminadas por los adornos de la época, las tradiciones de cada país se comienzan a sentir con mucha más fuerza, las comidas típicas invaden nuestros olfatos y gusto, que a su vez nos obligan a recordar el tiempo pasado y las tradiciones de cada quien. La música nos reafirma a cada rato la importancia de la fecha y nos hace tararear canciones, inclusive de diferentes países e idiomas, ya que como las notas en el pentagrama, la Navidad también es universal. Los adolescentes se divierten con sus amigos, primos y compañeros. Los mayores están muy ocupados con los preparativos, las compras y por qué no decirlo, el costo y para los viejos es una época repleta de anhelos y recuerdos que recuperan cada año en la misma fecha. Repiten una y otra vez los cuentos que ya conocemos de memoria y que sin embargo, festejamos como si fuese la primera vez que los escucháramos.
Para otros, es una época repleta de nostalgia. Es la fecha donde más extrañamos a los que ya han partido, a los que algún día compartieron con nosotros, los que fueron y ya no son. Los tiempos que no volverán y todo se ve reflejado en una lupa casi fantástica en donde cualquier incidente negativo quedó minimizado para solo destacar lo bueno y de ésta manera compararlo con el terrible presente. Es frecuente ver lágrimas caer en muchas caras, el 24 de diciembre, así como también el 31. Lágrimas de añoranza, sentimientos encontrados, frustraciones y unas cuantas, por que no, de alegría.
En mi caso, se ha convertido con el pasar del tiempo en una época bastante compleja. Y si, por que no admitirlo, peco por la misma nostalgia que criticaba cuando era jovencita. Mi problema es que no estoy muy segura que anhelo. La familia, las tradiciones, los momentos, la comida, los regalos? Hoy llegué a la conclusión que en realidad no es nada de eso.
No soy ni de aquí, ni de allá.
Vengo de una familia bastante atípica. Mi madre, una mujer maravillosamente elemental, con unas caderas que siempre llevaron todo el movimiento de las olas del Atlántico. Dejó Barranquilla desde muy joven para perfeccionar ese talento infinito que le regaló el Ser Supremo y partió hacia el viejo mundo. Después de pasar unos años en Italia, viajó a Alemania en donde inició no solo su carrera sino su vida en pareja al lado de mi padre, que contrario a ella, era un hombre muy estudiado, serio y por que no decirlo, algo rígido. Tenían en común ese inmenso don de cantar y posteriormente a mí. Por esa razón nací en Alemania. Soy fruto de esa unión volcánica, que hasta el sol de hoy nunca comprendí. Como hicieron para convivir? Tan opuestos, tan distintos, tan emocionales. Y vaya que lo hicieron bien, hasta cuando se pudo, hasta que comenzó un nuevo ciclo, hasta cuando duró.
Nací a finales de Noviembre en donde ya comienzan con la decoración Navideña, entre la nieve y las costumbres típicas de mi país, las galletas, los cantos operáticos, la música clásica, y los coros callejeros. Decoraba con mi padre el árbol de Navidad el 24 de Diciembre, que comprábamos juntos en el Bazar de la ciudad y se vestía con velas de verdad. El 25 de diciembre abría con emoción los regalos , aunque desde muy pequeña y por ser tan necia e inquieta, descubrí, no recuerdo en que año, que en realidad el niño Dios no existía. Todo lo que me habían dado, estaba en el armario de mis padres 5 días antes.... Así transcurrieron mis primeros años y como es lógico por mi edad y por falta de conocimiento, no extrañaba nada diferente.
Nací a finales de Noviembre en donde ya comienzan con la decoración Navideña, entre la nieve y las costumbres típicas de mi país, las galletas, los cantos operáticos, la música clásica, y los coros callejeros. Decoraba con mi padre el árbol de Navidad el 24 de Diciembre, que comprábamos juntos en el Bazar de la ciudad y se vestía con velas de verdad. El 25 de diciembre abría con emoción los regalos , aunque desde muy pequeña y por ser tan necia e inquieta, descubrí, no recuerdo en que año, que en realidad el niño Dios no existía. Todo lo que me habían dado, estaba en el armario de mis padres 5 días antes.... Así transcurrieron mis primeros años y como es lógico por mi edad y por falta de conocimiento, no extrañaba nada diferente.
Pensando que lo había visto todo, un día partimos con mi madre a Colombia. Nos instalamos en Bogotá, la ciudad que me acogió desde siempre con los brazos abiertos. Fue allí donde comencé a ver que la Navidad tenía diferentes sabores, colores y melodias. Acá todo era más tropical, más caliente, sin nieve y más rítmico. Fue acá donde aprendí a remplazar los conciertos clásicos Navideños de Stuttgart por el "Burrito Sabanero" hay, como me gustaba! Cambié el chucrute y las salchichas, por arroz con coco, las galletas europeas por coca's, tamales costeños y jugo de Tamarindo. Pensaba que con esto ya lo había descubierto todo. Me apoderé hasta de una familia que mi madre me presentó cuando llegamos. En realidad no era familia directa y para mi desde entonces ha sido un concepto muy raro y dual. Los tres, mi padre, mi madre, yo y ahora mi primogénito, somos hijos únicos. Afortunadamente mi hijo Julián, rompió la cadena, ya que tiene una maravillosa familia por el lado de su Padre. Tiene primos en primer grado, tíos y aun cuenta con un maravilloso abuelo. Pero todos estos nuevos personajes en mi vida, que son los primos y parentela de mi mamá, nos acogieron y para mi era muy especial poder decir "tío", "tía" o "primos" aunque no lo fueran del todo, o por lo menos no en primer grado. Ellos fueron los responsables de enseñarme eso llamado "Familia". Gracias a ellos, comprendo de lo que tanto habla el resto de la humanidad y fueron ellos que me enseñaron a vivir las anécdotas típicas de la época. La abuela, echando las historias de antaño, las tías cocinando, la novena, el pavo, las lágrimas a la media noche y hasta jugaba a " la mano peluda" con mis primos. Definitivamente es una época de reconciliación. Notaba que aunque durante el año nadie se buscara, ni se necesitara, la Navidad unía a todos como una gran familia. Eso es por lo menos lo que uno quiere recordar bajo la gran lupa de las que les hablaba mas arriba.
Navidades perfectas que le dieron un sentido mucho más elevado, son todas las que he tenido la dicha de compartir con Julián. Acá no es el comercio el que te llena, los regalos, las luces , los olores o las melodías. La sonrisa de ese ser, que es la prolongación de tu misma vida, es una bendición y no se puede comparar con ningún otro placer. El corazón se llena de una infinita dicha y la palabra amor toma toda su fuerza, peso y colorido.
Hoy en día mis Navidades están repletas de colores musicales. De corcheas y fusas que alegremente me despiertan en la mañana. La verdad no se si parte del gusto que siento, es mi memoria que desde muy chiquita estaba acostumbrada a levantarme al compás de alguna canción, sinfonía y hasta guaguancó. Tal vez, se debe a ese hombre maravilloso con el que voy caminando los mismos sueños y que no se parece a ningún otro. Qué con su talento y ternura me ha hecho vibrar en frecuencias desconocidas. Tan débil y tan fuerte. Tan dual como mi procedencia y la vida misma.
Hoy entendí el sentido de lo que tanto se habla y predica. Hoy más que nunca, se lo que es una familia. Entiendo la palabra hogar y comprendí que estos grandes valores no son de aquí, no son de allá. Familia en mi caso, no es mas que un concepto. Hoy en día , en el que estoy lunanca por que mi Padre ya partió y mi madre aunque presente tan ausente, comprendí que la vida caminada de manera incondicional, con sinceridad y trasparencia, te da la fuerza de una 'Familia". Sin fallarte a ti mismo, es lo más importante. Por lo tanto, el miembro con mayor valor , o para hablar en los mismos términos, la cabeza de familia, es uno mismo. Soy yo la responsable de mis sueños, valores, conceptos y decisiones. La felicidad es una actitud de vida. Los miembros de la familia, pueden ser todos estos seres maravillosos que comparten el día a día. Mis amigos más cercanas, las que saben todo de mi y los que comparten esporádicamente, los de antaño y aquellos que llegaron hace poco, la sonrisa del cajero del supermercado, o el vecino que saca a diario al perro en el mismo horario que lo hago yo, el perro, el gato, la flor del jardín, la abuela, el "tío" , la "prima", las notas que salen de la guitarra el olor a buñuelo y todo lo que te haga reencontrar contigo mismo. La Navidad es una época de esperanza y reencuentros. Aquí o Allá, lo más importante es el reencuentro con nuestro propio ser. Vivir cada año, esta época con la mejor disposición, fuerza y vibra es una bendición . Las comparaciones solo traen melancolía y nos transportan a un mundo que ya no existe y que en gran parte solo dibuja el recuerdo que queremos imaginar. Omitiendo detalles y aumentando otros. Recuerden que el pasado se fue y el futuro no ha llegado.
Desde lo mas profundo de mi ser, Feliz Navidad!
Music: Gabriel Cifuentes
Music: Gabriel Cifuentes
Maravilloso!!! FELIZ NAVIDAD Y UN PROSPERO 2014!!! muchisimas bendiciones!!!!
ReplyDeleteMuchas Gracias Nelly! Te deseo Paz, Amor & Prosperidad en el 2014!!!!
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